¿Cómo sé si mi hijo tiene escoliosis?

¿Cómo sé si mi hijo tiene escoliosis?

La escoliosis es una desviación lateral de la columna que además rota las vértebras sobre su propio eje. Afecta a entre el 2% y el 3% de los adolescentes y aparece, casi siempre, justo cuando el niño pega el estirón: entre los 10 y los 14 años.

Casi nunca duele. Esa es la razón por la que muchas escoliosis se descubren tarde: no hay ningún síntoma que avise, y para cuando la curva se nota a simple vista, ya avanzó.

Qué puede ver usted en casa

Con el niño de pie, de espaldas y sin polera, observe si aparece alguno de estos signos:

  • Un hombro más alto que el otro.
  • Un omóplato que sobresale más que el del otro lado.
  • La cintura asimétrica: más marcada de un lado que del otro.
  • La cabeza que no queda centrada sobre la pelvis.
  • Una pierna que parece más larga, o pantalones que siempre caen torcidos.

La prueba de inclinación

Pídale al niño que se incline hacia adelante, con las rodillas estiradas, los brazos colgando y las palmas juntas, como si fuera a tocarse los pies. Mírelo desde atrás, a la altura de su espalda.

Si la columna es normal, los dos lados de la espalda quedan a la misma altura. Si hay escoliosis, un lado se levanta más que el otro y se forma una giba: un abultamiento en las costillas o en la zona lumbar. Esa asimetría es el signo más confiable, y es lo que el especialista mide con un instrumento llamado escoliómetro.

Cuándo consultar

Si observa cualquiera de estos signos, pida una evaluación. No hay urgencia de horas ni de días, pero tampoco conviene postergar meses: la escoliosis progresa mientras el niño crece, y el margen de tratamiento sin cirugía existe justamente durante ese período.

Consulte antes si hay antecedentes familiares de escoliosis, si la curva se ve claramente pronunciada, o si además aparece dolor de espalda persistente o alguna alteración neurológica, como debilidad o alteración de la sensibilidad en las piernas. Esos casos requieren un estudio más amplio.

Lo que no causa escoliosis

Conviene decirlo con claridad, porque genera mucha culpa innecesaria: la escoliosis idiopática no la produce la mochila del colegio, ni sentarse mal, ni dormir en mala posición, ni cargar peso de un solo lado. Su origen es multifactorial y tiene un componente genético reconocido. Nadie hizo nada para causarla.

Lo que sí está en sus manos es el momento del diagnóstico. Una escoliosis detectada durante el estirón puede tratarse con corsé y evitar la cirugía. La misma escoliosis detectada tres años después, con el crecimiento terminado, ya no admite esa opción.

El diagnóstico se confirma con una radiografía de columna completa de pie. La evaluación en consulta define si corresponde solo observar, indicar corsé, o estudiar el caso con mayor profundidad.



Abrir Chat
Hola 👋. Soy el Dr. Carlos Huaiquilaf.
¿En que puedo ayudarte?